Mensaje a la yo del futuro

septiembre 20, 2017

Hoy tenía pensado publicar otra entrada, pero las circunstancias del día a día me han llevado a escribir este texto. Antes de que comencéis a leer quiero avisaros: este no es un texto para vosotros, es para mí. Es un recordatorio de que soy una luchadora, de que aunque lo intenten nada puede conmigo, de que soy mucho más fuerte de lo que la gente (incluida yo misma) cree. Es un texto para la Sara del futuro, esa que a veces siente que el mundo pesa demasiado: puedes con todo. Eres invencible.

Este está siendo el año de las decepciones, el año en el que por fin me doy cuenta de que la gente no es buena por naturaleza, que algunos no tienen problema en usar para su beneficio a los demás y desecharlos cuando ya no les son de utilidad. Esto, lo reconozco, ha podido durante mucho tiempo conmigo. Me ha hecho sentir pequeña, insignificante, poco válida; como si en lugar de ser una persona fuese tan sólo media, o un cuarto quizá. Me ha llevado a encerrarme en mi casa y tenerle miedo al mundo, a salir de la seguridad de mi cama, a enfrentarme a desconocidos o incluso a personas que me quieren desde antes incluso de que tuviese nombre propio. He pasado meses a oscuras, inmersa en un mundo sin luz, recordando día tras día palabras que me dijeron hace tiempo sin otra intención que hacer daño: "A la gente le das igual, a nadie le importas. Sin mí no eres nada".

Pero ya me he cansado. 

Estoy harta de que se me haga sentir de segunda categoría, de que se me trate como si fuese menos que los demás, como si no mereciese la pena. 

En el último año no sólo me he atrevido a enfrentarme a mis demonios sino que, además, los he vencido, algo de lo que no todo el mundo puede presumir. Yo sí, y lo hago con orgullo. 

Ya no me da miedo el mundo. Ya no necesito apartar la vista cada vez que me miro en el espejo, recordando esos "no le gustas a nadie". Ya no sufro ataques de ansiedad al pensar que tengo que salir cinco minutos de casa. Ya no tengo sudores fríos cada vez que tengo que coger el metro, y puedo ir sola por la calle sin que me tiemblen las piernas de miedo. Ya no me falla la voz al contestar una pregunta y lo que es mejor, soy yo quien se atreve a hacerse oír entre desconocidos y a hablar con extraños con una sonrisa.

Ahora puedo estar entre la gente sin sentirme una intrusa, puedo ver que tengo habilidades y cualidades que no sólo me gustan, sino que además admiro. Vuelvo a sentir ganas de hacer lo que me apasiona durante horas y de hacerle ver al mundo lo feliz que soy con ello (aunque algunos en el pasado lo usasen como arma para hacer daño). Han vuelto los sueños y las esperanzas, y la idea de ponerle fin a todo, que antes me parecía tan atractiva, ha desaparecido por completo de mi mente.

He luchado contra una enfermedad para muchos desconocida, una enfermedad que está llena de horrores y que te anula como persona, que te convierte en una muerta en vida. Me he enfrentado a ella y la he dejado atrás. 

Soy una persona fuerte, tan válida como las demás, y a quien no le guste, a quien me prefiera en ese segundo plano, en ese lugar a las sombras, que se aguante. 

Por fin lo he conseguido. Después de cinco años vuelvo a ser yo, y no pienso volver a marcharme.

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6 comentarios

  1. Un enorme abrazo, Sara. De esos largos y apretando.

    ERES MUY FUERTE. A seguir luchando con la vida, que es muy perra, pero nosotros podemos con todo. Siempre hacia adelante. Ojalá alguien muy cercano a mí pueda escribir esta misma carta a su yo del futuro.

    ¡un besazo, guapa!

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    1. Muchísimas gracias, bonita. La verdad es que son muchos los días que me siento de todo menos fuertes, pero me gusta pensar que son rachas y que la vida igual que sabe como hacérnoslas pasar canutas también nos da de vez en cuanto una recompensa por todo lo pasado.
      Espero de verdad que esa persona cercana a ti pueda también sentirse así aunque sea alguna vez en el futuro.

      Muchos ánimos para los dos! ¡Un beso!

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    1. Sabes que me hace mucha ilusión que tú, precisamente tú, digas esto. Eres de lo mejor de mi 2017 y si estoy ahora mismo entera es en gran parte gracias a ti.

      Eres alucinante <3

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  3. Poco a poco vamos a aprendiendo a dominar esos miedos. Te sigo desde hace muchísimo y he podido ir viendo muchas de tus etapas. Me alegra mucho que poco a poco lo estés consiguiendo, se nota que has conseguido salir de lo más difícil, pero es obvio que aún queda camino. Lo importante es tener paciencia y ser consciente de una verdad: que eres muy fuerte y grande.

    Habrán personas (ahora y luego, por desgracia) que aman brillar haciendo sombra al resto, pero cada vez conseguirán hacer menos daño.

    Espero que todo siga yendo a mejor, que cada vez seas más y más enorme.

    Brillas :)

    Abrazo de mirlo.

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    1. Como bien dices, aún queda mucho camino por recorrer y, no te mentiré, hay días que siento que se me viene el mundo encima, pero hay muchas cosas que ya he conseguido dejar atrás y menos mal. En serio, menos mal. Poco a poco estoy volviendo a la vida. Ahora sólo queda reaprender a estar viva.

      Muchas gracias por todas tus palabras, Lana. Sé que tú también vives situaciones complicadas y en cierto modo parecidas a las mías, así que te mando todos los ánimos del mundo, porque tú vales muchísimo.

      Un beso enorme, bonita <3

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