Carta abierta a las niñas del patio

junio 16, 2017

Hoy vengo al blog a pedir perdón. Pido perdón a esas niñas a las que miraba con superioridad en el patio, sólo porque a mí me invitaban a jugar los chicos. Pido perdón por creer que pasar el recreo jugando a "cosas de chicas" era algo malo. A todas vosotras: lo siento.

Porque sí, cuando era una niña yo era de las que se pasaba los 30 minutos diarios de recreo jugando con los niños. No me malinterpretéis, no jugaba con ellos para sentir que era mejor que las demás, jugaba con ellos porque realmente me divertía a su lado. Junto con mi grupo de amigas, nos uníamos a los niños y jugábamos al fútbol, a liebre, al pilla pilla o a alto. Incluso a veces interpretábamos escenas de Harry Potter o echábamos combates de Pokémon. Siempre corríamos de un lado a otro del patio, riéndonos, pasándolo en grande. Aquel grupo de niños y niñas eran mis mejores amigos, y sus risas aún perduran en mi memoria.

Recuerdo estos momentos con muchísimo cariño, porque años después esos amigos dejaron de serlo ya que en el instituto las chicas tenían que dedicarse a hablar y los chicos a jugar. Eso de pasar el rato todos juntos ya no se llevaba. Confieso que aquello me indignaba y enfadaba a partes iguales, pero no ha sido hasta ahora, hasta que me he iniciado en el feminismo y he empezado a abrir los ojos, que me he dado cuenta de que yo misma caí en este tipo de conducta discriminatoria.

Cuando iba al colegio estaba de moda entre las niñas bailar en los recreos y, sobre todo, "casarse" con algún niño que aceptaba a regañadientes (siempre le tocaba al chiquitín de la clase,  muy amigo mío por aquel entonces. Que sepas que aún me acuerdo de ti), y organizar la boda. Yo, entonces, miraba esas formas de divertirse no con desprecio, pero sí sintiendo que lo que yo hacía era mejor por el simple hecho de que era algo de chicos, y lo que era de chicos molaba más. Ay, ingenua de mí, que pensaba que era una afortunada cuando en realidad esos comentarios de tú eres mejor porque te gustan las cosas de chicos no son precisamente un halago, sino una manera de crear un enfrentamiento entre nosotras y de insultar a toda aquella actividad tradicionalmente femenina. Ahora lo veo, sí, pero por aquel entonces aceptaba palabras así con orgullo.

Recuerdo también como, por aquellos tiempos, mi hermana llegaba a enfadarse cuando mi madre le compraba un vestido o quería dejarle crecer el pelo, porque ella quería ser un chico ya que eso era mejor. No es que se sintiera hombre, es que era lo más guay, y por eso llegó a llorar incluso, frustrada por ser chica.

Por algún motivo desconocido, ya desde pequeñas sabíamos que ser niña era lo malo y ser niño lo bueno, y cada una a nuestra manera intentábamos formar parte de ese grupo formado sólo por ellos. Ahora me doy cuenta del gran error que cometíamos, del gran error que, probablemente, se siga cometiendo en los patios del colegio.

Ser mujer no es una carga, no es ser el sexo malo, no es haber tenido mala suerte. Ser mujer es motivo de orgullo. Somos guerreras, luchadoras, supervivientes en un mundo que insiste en tratarnos como seres inferiores.

Somos mujeres y eso es algo maravilloso. Que no haya más niñas avergonzándose de ello, que no quieran huir de su género por "ser peor", que no quieran ser chicos. 

Somos increíbles, no lo olvidemos nunca.

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12 comentarios

  1. Me pasaba igual, me sentía frustrada porque no encajaba en lo que hacían las chicas de mi clase, encajaba mucho más en los juegos de los chicos (que implicaban correr, saltar, esconderse...). Ellas se dedicaban a charlar sentadas sin ensuciarse, y eso me parecía lo más aburrido del mundo, y ellas unas tontas sin capacidad para hacer algo divertido.

    Con los años vi que en realidad no era cosa de ellas, sino de la educación que estaban recibiendo, que las estaba convirtiendo en un calco de sus madres, lo que la sociedad quería. Tuve la gran suerte de que me educaran mis padres en un marco de libertad y de ser como quisiese, me compraban buenas deportivas para correr en el recreo, ropa cómoda y que se pudiese ensuciar fácilmente, sin enormes melenas que me estorbasen la diversión y el deporte.
    La verdad es que les doy las gracias por ponerme tan fácil ser quien quería ser y apoyarlo.

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    1. En la gran mayoría de los casos esa división que nosotras justificábamos como eso mismo que dices, "que aburridas son las niñas", viene de la educación, de un sistema patriarcal que ya desde niñas nos inculca que debemos ser amas de casa y madres (a la vista está con el tipo de juguetes que se suele asociar a las niñas: cochecitos de bebé, cocinitas e incluso escobas y fregonas. Lamentable)
      Espero que con las nuevas generaciones esta distinción acabe desapareciendo. Niños y niñas son iguales y deberían poder jugar a lo que quisiesen, sin distinción de género.

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  2. Me encanta esta entrada, ya te lo dije, el final me dan ganas de levantarme y aplaudir. Nunca debemos de avergonzarnos de ser mujeres o niñas, pero siempre nos lo recuerdan como si fuese algo malo, así que es totalmente normal que pensáramos así. Yo no jugaba con los chicos porque era una chica, y una chica no podía jugar al fútbol ni a ningún otro deporte, nosotras sólo teníamos la capacidad de sentarnos a hablar en un banco. Y así me crié, y así pude darme cuenta de que no era femenina porque me gustaba el baloncesto. Empecé a jugarlo muy pronto, y eso me hizo desenvolverme un poco mejor por el mundo del machismo tan dañino que nos enseñan ya en el colegio, pero aun así, me da repulsión que tengamos que hacer "cosas de chicos" para que se nos tome en serio. Porque no hay cosas de chicos, ni de chicas, ni de nada, hay deporte, juegos, pinturas, cosas, situaciones de personas, ya sean chicas o chicos, y por eso quiero meterme en la educación y empezar a desarrollar otra manera de hacer ver a las niñas que son niñas y que eso vale tanto como los niños. Y a los niños enseñarles que son niños, y que eso no les hace mejor que las niñas.

    Gracias por traernos una entrada así, Sara, me encantan ♥

    un abrazo enorme,
    y mucho helado.

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    1. Me alegra muchísimo que te guste esta entrada, ya sabes lo insegura que me sentía con respecto a ella al ser un tema más, digamos, controvertido. Esta frase de tu comentario, en concreto, creo que es para enmarcarla: "Porque no hay cosas de chicos, ni de chicas, ni de nada, hay deporte, juegos, pinturas, cosas, situaciones de personas, ya sean chicas o chicos". Ole, ole y ole. No podrías tener más razón.
      Es hora de que niñas y niños, mujeres y hombres, seamos libres para hacer lo que queramos, sin que nos sintamos desplazados de los demás, un bicho raro o avergonzados por ello.

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  3. Me ha ENCANTADO este post, creo que a veces no somos conscientes de lo mucho que perpetuamos el heteropatriarcado ya desde muy pequeños/as. Lo veo a menudo en los niños/as de mi escuela, y casi siempre me pregunto; cómo puede ser que aún estando en una escuela en la que TODAS intentamos no hacer discriminaciones de ningún tipo e incluso les decimos que unos calzoncillos o unas bragas no son ni de chico ni de chica sino que se las puede poner cualquier persona (y podría poner muchos ejemplos más), cómo es posible que incluso estén criados por familias que, generalmente, son conscientes de qué educación están dando a sus hijas e hijos, y aún así se generen ciertos estereotipos princesas-futbol en sus juegos. Es cierto que los niños/as con los que estoy saben mucho más de igualdad y de valores que en mi generación, y que por ejemplo tienen muy asumido la diversidad de familias, etnias, orientaciones sexuales etc... pero hay veces que siento que en términos de género aún hay algo que se nos escapa.

    Nos queda un largo camino por hacer.

    Un abrazo, preciosa :)

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    1. Es un consuelo ver que las siguientes generaciones llegan con una mente más abierta y una mayor concienciación en temas de igualdad, pero el problema es que quienes les educan en sus casas siguen teniendo ciertas conductas interiorizadas y, aunque intenten criar a sus hijos e hijas en un ambiente de igualdad, acaban transmitiéndoles conceptos que van en contra de ello. Por suerte estoy notando también que los nuevos docentes llegáis con muchas ganas de transmitir nuevos valores (lo veo en ti y en mi hermana y de verdad, gracias por lo que estáis haciendo) Espero que poco a poco esas diferencias vayan desapareciendo y el género acabe siendo algo sin importancia a la hora de desenvolverse en la sociedad.

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  4. Me ha encantado esta entrada y todo lo que dices en ella. Desde bien pequeñitos son enseñan que las 'cosas de chicas' son feas, débiles y 'malas', y mira, tienes muchísima razón en todo. Yo también era de jugar más con los niños y de no tener muchas amigas porque no encajaba con ellas y con los que les 'debía' gustar a ellas.

    Lo único que puedo decirte es: gracias, gracias y gracias.

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    1. ¡Gracias a ti por tus palabras! Era una entrada que tenía miedo de escribir porque es un tema en el que siento que aún me queda mucho por aprender, pero quería destacar estas actitudes que de niña me parecían tan normales y que ahora veo y me entristecen. Ojalá en el futuro ninguna niña sienta que para ser mejor debe jugar a "cosas de chicos" ni ningún niño se sienta avergonzado al reconocer que le gustan las "cosas de niña". Que todos puedan jugar a todo. Que los juguetes y los juegos no tengan género.

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  5. Ha sido una de mis entradas favoritas. Estoy tan orgullosa de ti; de cómo eres y de que seas mi AMIGA (así, en mayúsculas). Creo que eres alguien excepcional y una MUJER increíble. Has hecho una reflexión muy bonita y sincera en la que me veo totalmente reflejada. Y sí, ya desde pequeñas sabíamos que en cierto modo se nos trataba como alguien INFERIOR. Y qué duro. Cuánto debe cambiar esta sociedad y cuánto sufro al pensar en que, si tengo una hija, aún le tocará sufrir toda esta discriminación. Hay que trabajar mucho mucho.

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    1. Ay, Noe, no te imaginas lo muchísimo que me ha llegado tu comentario. Primero, por que te guste la entrada. Segundo, porque digas que tú, alguien a quien admiro tanto, digas que te sientes orgullosa de mí por ella. Y tercero, por considerarme tu AMIGA (en mayúsculas) Gracias, de verdad. Millones, billones, trillones de gracias.
      Espero que en el futuro nadie se vea reflejado en este texto y que no haya más niñas que sientan que para ser mejores deben hacer "cosas de chicos". Y ojalá ese futuro llegue pronto.

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  6. La pura realidad. Desde bien pequeñitas intentan convencernos de cosas que no son ciertas, detalles que hacen que todo lo relacionado con el sexo masculino denote poder, atractivo, resistencia...
    'Las cosas de chicas', en cambio, pues eso... cosas de chicas, ¿para qué decir más?
    Nos lo meten en la sesera, de todas las maneras posibles, y al final creamos patrones de pensamiento realmente difíciles de romper en un futuro, a pesar de haber adoptado la madurez suficiente como para aplicar nuestro propio criterio.
    Quisiera observar la actualidad con una mirada optimista, ya que parece -aunque solo a veces- que en pocos años hemos logrado una mayor libertad en cuanto a temas de diferencias de género.
    Gracias por esta maravillosa entrada. Tienes un blog precioso.
    Un besito.

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    1. Yo también creo que hemos logrado avanzar un poco, aunque sea por haber abierto los ojos hacia muchos aspectos de esta realidad que nos dice que todo lo que tenga un ápice de femenino es inferior. Sin embargo, aún nos queda muchísimo por hacer hasta conseguir que no existan distinciones de género y que este sea simplemente una característica biológica, no una distinción social que nos divide entre superiores e inferiores. Ojalá lo consigamos más temprano que tarde.
      Y muchas, muchísimas gracias por tus palabras con respecto al blog. Ha sido toda una sorpresa tu comentario y me ha alegrado el día <3

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