Cómo sonreir los dias malos

abril 05, 2016

¡Hola a todos! Llevo varios días (os lo prometo) escribiendo esta entrada, porque me da mucho miedo que algo tan importante como lo que voy a contaros sea mal dicho. Hoy vengo a hablaros de qué hago yo esos días en los que siento que el mundo me supera y no parece haber razones para levantarme de la cama, que creedme son muchos. Así que, si tú también te sientes así ahora mismo no dudes en seguir leyendo, ¡con suerte consigo animarte un poco!


1. Refugiarnos en nuestros puntos fuertes: En ciertos momentos de nuestra vida podemos llegar a creer que en nosotros no hay cualidades que puedan llegar a ser, realmente, un punto fuerte a nuestro favor, pero todos tenemos no solo uno, sino varios. Búscalos, prueba todo tipo de cosas para encontrarlos, y cuando des con ellos no sientas reparo en dedicarles el tiempo que quieras y reconocer tu valía. Nunca explotamos suficiente nuestras virtudes, cuando son ellas las que nos hacen verdaderamente grandes.

2. Eliminar palabras tóxicas de nuestro vocabulario: Una buena técnica es borrar de nuestro día a día expresiones negativas, esas que nos frenan por completo a la hora de hacer lo que queremos. "No puedo", "nunca lo conseguiré", "mi esfuerzo no valdrá la pena". Esas frases probablemente pasen tarde o temprano por tu cabeza, lo cual no es malo; lo malo es no ser capaz de transformarlas en palabras que no sean tóxicas para nuestro cerebro. Los "no" y los "nunca" están prohibidos. Sustitúyelos por ejemplos como "es difícil, pero no imposible", "me costará hacerlo, pero lo conseguiré", "puede que tarde más de la cuenta, pero podré con ello", o mi favorita "aunque parezca difícil, si otros han podido, yo también".

3. Deja fluir los pensamientos negativos: Aunque parezca contradecirse con el punto anterior, puedo afirmar que este pequeño ejercicio da resultado. Se trata de, durante un tiempo preestablecido (nunca más de media hora) escribir en un papel todo aquello que nos atormenta. No hace falta que el resultado sea una redacción perfecta, sino más bien todo lo contrario. Es, literalmente, una lluvia de pensamientos. Con ello se busca expulsar estas malas ideas que tenemos en nuestra mente y alejarlas de nosotros mismos. Desahogarnos, como suele decirse, y encerrar lo malo en ese trozo de papel que recomiendo no volver a leer. Cuanto más vacíes de malos pensamientos tu cabeza, más podrás llenarla de buenos.

4. Alejarse de las cosas malas: Este punto está relacionado en parte con el anterior, y es que puede parecer algo obvio, pero muchas veces nos regodeamos en lo negativo y eso nos impide avanzar hacia nuestro propósito. Nos pesan más nuestros defectos que nuestras virtudes, y acabamos dando más importancia a los malos momentos de nuestro día a día que a los buenos. Para combatir esta costumbre, si no consigues vislumbrar lo bueno de tu vida a simple vista, te recomiendo anotar al final de cada día en una libreta las cosas buenas que te han ocurrido. Estoy convencida que bastará una semana para que te des cuenta de que tienes más razones para sonreír de las que pensabas.

5. Busca motivación en la gente que nos rodea: Escritores, pintores, ilustradores, dibujantes, fotógrafos... La gente que crea arte con sus manos me fascina. Son fuente de inspiración para mí, y ver su trabajo hace que se me contagien esas ganas de crear yo también. Por ello, puedo llegar a pasar horas navegando por internet en busca de nuevos nombres. Instagram, flickr, Blogger, DeviantArt, Youtube... Cualquier página que recopile varios artistas va directa a mis favoritos. Es por esto que te recomiendo encontrar tus propias personas-inspiración y buscar en ellas un propósito, un aliciente para llegar a hacer eso que más deseas. Nada inspira más que ver lo que una persona (sea otro, seas tú) puede llegar a crear para embellecer el mundo.

 6. "Cuando esté bien, agradeceré no haberme rendido": Esta frase es algo que a mí me ayuda día a día. Pienso en el futuro, en cómo me agradeceré a mí misma la lucha que estoy teniendo contra mis monstruos, y es esa idea la que me da fuerzas para combatir contra ellos con más energía y ganarles no sólo la batalla, sino también -en un futuro- la guerra. Repítela tú también. Da igual cuando sea ese futuro, cuando puedas darte las gracias por haberte mantenido en pie. Puede que pasen semanas, meses o años, pero algún día te darás las gracias a ti mismo por no haberte rendido.

Y una vez dados estos pequeños consejos, espero de corazón que a todos aquellos que estáis pasando por una mala racha os ayuden, aunque sea un poco. La vida es demasiado corta como para pasar los días creyendo que no podemos llegar a ser alguien grande. Porque sí, podemos tú, yo y todo el que se lo proponga. Sólo tenemos que creer en ello.


You Might Also Like

13 comentarios

  1. Es la entrada perfecta para leer en los días en que crees que los monstruos que llevas dentro te van a ganar. Es preciosa, de verdad (y aunque hoy la haya leído por pura curiosidad, sé que en el futuro volveré a estas líneas a aprender, a recordarme que sí se puede y que las malas rachas no duran nunca)
    Gracias por estas palabras <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro muchísimo de que creas que puede serte útil en el futuro. Mi intención es que la gente pase por la menor cantidad de malos días posibles, ¡así que ojalá se cumpla!

      Eliminar
  2. Me estaba enamorando de la entrada, pero ha sido llegar al último punto y <3 Qué frase tan bonita para tatuársela a fuego,¿no?

    (abrazo gigante)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jo, qué bien que te haya gustado. Esta entrada recopila todo lo que he ido aprendiendo los últimos meses y espero que más personas puedan aplicar en sus días malos. Precisamente la frase del último punto es mi lema para el día a día, así que me encanta que te guste <3

      Eliminar
  3. Me ha encantado, y lo sabes. Me gusta mucho porque son cositas que no suelo hacer, así que me abre el abanico de posibilidades para cuando esté un poco gris y quiera dar color a todo.
    Gracias por ser así de genial y dejarnos esta entrada,
    gracias por ser así de fuerte, superarte y escribir esto.
    Gracias por todo.

    un abrazo grande,
    y galletas oreo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti por animarme siempre (debería haberte añadido como punto en la entrada: "Hablar con While", porque eso anima siempre), por estar en cada momento y por soportar todas mis dudas, tanto antes de publicar textos como fotos, ¡qué paciencia la tuya!
      Un abrazo gigante para ti también y ya sabes, si estos puntos no te ayudan me tienes a una llamada :)

      Eliminar
  4. Esta entrada es para imprimir cada uno de los puntos y tenerlos siempre delante para poder leerlos en los días más grises, así recordaremos que ni lo malo dura para siempre ni hay nada imposible <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esto que dices es precioso. Me hace mucha ilusión que os haya gustado tanto y que me digáis cosas como que es para leerla todos los días, pero no te imaginas cuanta, así que muchísimas gracias. ¡Ojalá os ayuden aunque sea un poco! ^^

      Eliminar
  5. Gracias por compartir con nosotros estos puntos para los días malos. Especialmente me ha gustado el 6.

    (sonrisa de elefante)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti por leerme, bonita. El punto seis es el que me ayuda a levantarme cada día. Tengo muy comprobado que funciona y que cuando llega ese yo futuro en el que piensas se agradece mucho todo lo que has hecho aunque te haya supuesto un esfuerzo titánico llevarlo a cabo :)

      (Abrazo grande para ti)

      Eliminar
  6. Me uno al agradecimiento general, Sara.
    Últimamente hago mucho lo de volcar todos mis pensamientos en un cuaderno. Digo todos porque no me centro en los negativos, aunque si que ganan por goleada... Y es cierto que después te sientes mejor. A mi me ayuda llorar. Soy muy llorona y cuando no puedo más basta una chispa para que me ponga como una regadera, ya puede ser un pensamiento, una canción, algo que lea, una foto... después de una buena llantina me siento mejor, "vacía" de todo lo malo que me agobiaba.

    Sigamos luchando contra los monstruos.
    un abrazo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Elena. Me ha hecho una ilusión enorme ver cómo ha gustado esta entrada :* Haces bien en dejar salir lo positivo también. De hecho, yo tengo un diario donde escribo por norma general las cosas buenas que me ocurren, y cuando llega lo mal lo hago en un folio aparte para desfogarme cómodamente, volcando todas mis frustraciones y escribiendo con letrujas de pura rabia si hace falta.
      Y vamos, aquí otra llorona y sin nada de lo que avergonzarme. Es otro tipo de mostrar nuestras emociones, como la risa, así que, ¿por qué esconderla?

      ¡Un abrazo enorme!

      Eliminar
  7. Se nota el trabajo que has hecho a nivel emocional en terapia en estos puntos. Condensas muy bien las ideas principales que se trabajan y lo agradezco muchísimo. Tampoco estoy pasando el mejor momento en mi vida, y leerte, leer tu ilusión, tu fuerza, tus ganas, tus consejos y las frases tan bonitas que has puesto, que cualquiera sonreiría y se levantaría de la cama (aunque después de remolonear un poco, por qué no).

    Abrazos,

    Aida.

    ResponderEliminar